









El Centro Capitol se caracteriza tanto por su aspecto un poco decadente, por el abandono en el que las instalaciones se encuentran, combinado con colores brillantes de los objetos plásticos, personajes misteriosos, guardias de seguridad armados, estudiantes hipnotizados por los juegos electrónicos y un grupo de estilistas transgenero.
El Capitol fue una vez el Centro Comercial y el Teatro mas importante de la ciudad. Actualmente no goza del resplandor de una época, pero dentro de él se percibe cierta nostalgia por lo que fue, desde las sillas originales del famoso diseñador Charles Eames hasta los afiches de los originales cortes de pelo en blanco y negro, pasando por las bolas de espejo para discoteca y los dispensadores de chicles.
Inspirado por los locales y objetos retro, utilice dos cámaras de los años 60 de medio formato. El uso de este equipo fotográfico fue el que logro que las imágenes tuvieran esa definición y textura en los detalles. La película slide de medio formato fue escaneada e impresa a través de inyección de tinta en un papel fine-art 100% algodón del 310 gramos.
Andrés Asturias - Mayo 2008